¿Por qué dejar nuestra huella en un camino marcial?
El verdadero legado que podemos dejar en nuestro tiempo es una huella de desempeño personal cuya calidad hable por sí misma
Toda persona que inicia en un arte marcial lo hace por alguna razón, por una motivación que a veces es clara y otras no tanto. No hay una única respuesta válida. A veces coincidimos, otras veces nuestras razones son completamente distintas. Pero siempre hay un primer paso que se da con el corazón, aunque no lo sepamos en ese momento.
En 1991, siendo joven, atravesé un momento muy difícil en lo personal. Me sentí colapsado, sin herramientas mentales para sostenerme. Pero dentro de esa crisis, surgió una necesidad: transformar mis actitudes, mis hábitos, mi forma de vivir… de verme al espejo y empezar a dejar de ser el mismo.

Yukyo Kawahara Sensei. 8° Dan, Shihan. (1940-2011) Presidente de la Federación Canadiense de Aikidō.
Y sí, a veces la frase “escucha tu voz interior” es completamente literal. Yo la escuché, y me decía una sola cosa: debes ocuparte de tu educación. No hablaba de lo académico, sino de algo más profundo: crecer como persona. Usar lo que tenía: mi cuerpo, mi mente y algo de tiempo libre.
Un año después, en 1992, sin saber nada de Japón ni de samuráis, empecé a buscar algo que uniera cuerpo y mente. Me sugirieron asistir a una clase de Aikido. Fui, observé… y supe que ahí había algo para mí. No sabía exactamente qué, pero sentí que era el comienzo de esa educación interna que mi voz me pedía.

Jacques Bardet Sensei. 6° Dan, Shihan. Federación Francesa de Aikido y Budō. Alumno de Nobuyoshi Tamura Shihan, uchi deshi de Morihei Ueshiba OSensei.
Y así, simplemente, comencé a practicar. Sin grandes habilidades, pero con dedicación. Con el tiempo llegaron los exámenes, los seminarios, los viajes… y seguí adelante. Y con el tiempo otros caminos se abrieron.
Me atrajo la profundidad del pensamiento budista y sus practicas, sumándose después mi encuentro con Iaido, Jōdō, Muso Shinden Ryu Iaijutsu, Shinto Muso Ryu Jojutsu, y más recientemente al Daito Ryu Aikijujutsu. No fueron decisiones superficiales. Practico cada arte, disciplina y cultura con respeto y compromiso, porque para mí no hay uno más importante que otro. Si no pudiera tomarlos en serio, preferiría no estar allí.

Kazuhisa Kaneda Sensei, iaidō kyoshi 8° Dan. Musō Shinden Ryu.
En este camino he conocido a muchos amigos y amigas, excelentes practicantes y grandes maestros. He tenido la fortuna de viajar dentro y fuera de México, de aprender y compartir. Y hoy, más de 30 años después, enseño en dos Dojo (México Asia Budokan Coyoacán y Xochimilco), acompañado por mis alumnos y alumnas, compartiendo lo aprendido y difundiendo estos caminos a través de clases y seminarios.

Nicolás Díaz Sensei, Kendō 6° Dan Renshi, iaidō 6° Dan Renshi. Musō Shinden Ryu
He llegado a entender que solo soy un visitante en el camino del caballero guerrero. No estoy aquí para cambiar el arte, ni para juzgarlo. Este conocimiento nace de una cultura distinta a la nuestra. Tampoco estoy aquí para cambiar a nadie. Estoy aquí para acompañar, compartir y apoyar a quien desee iniciar o continuar su camino de crecimiento personal.

Kei Goto Sensei, Menkyo Daito Ryu Aikijujutsu, estudiante directo de Takeda Tokimune Sensei.
Jōdō 7th Dan Kyoshi , estudiante directo de Otofuji Ichizo Sensei y de Tsuneyuki Ihashi Sensei.
Thomas Groendal Sensei. Jōdō Renshi 7° Dan, Daito Ryu Aikijujutsu 4° Dan
He permitido que este camino transforme mi vida, y he asumido la responsabilidad por esos cambios. Para mí, practicar es hacer cambios positivos. Cuanto más practicas, más profundamente cambias. Y así puedes vivir, estabilizarte y disfrutar de ese nuevo tú.
¿Quieres conocer más de cerca el camino marcial japonés?
Si algo en ti resuena al leer esto…
Si tu voz interior te está pidiendo un cambio, una búsqueda, una práctica que te ayude a crecer…
Estás cordialmente invitado(a) a visitar una clase.
Puedes observar tranquilamente, sin compromiso. Ver cómo se entrena, sentir el ambiente, y descubrir si este camino tiene algo que ofrecerte.
Estás en tu derecho de elegir con libertad, y también en tu derecho de buscar algo que te haga bien.
Será un gusto recibirte.
